Skip to content

La web no está muerta lo que se muere es el papel.

diciembre 29, 2010

En medio de la batalla dialéctica que se ha tornado alrededor de la muerte de la web que apunta Chris Anderson (Wired de Septiembre), que si bien destaca el crecimiento del uso de app en relación al uso de la web en el navegador, se me antoja, hoy por hoy, si tenemos en cuenta que el tráfico actual en los navegadores alcanzas aún cifras del 50%, como poco precipitada.

Lo que si parece claro (y si has usado un Ipad casi puedes asegurar), es que el que está realmente está muerto o tiene indicios de enfermedad mortal, es el papel, vestigio del pasado, que aún se desliza en nuestro presente gracias a una inercia centenaria pero que tiene los días contados…sobre todo en el uso en diarios, prensa y revistas que serán las primeras víctimas de un formato bajo mi punto de vista caduco y obsoleto.

En relación a este asunto reseño el artículo publicado hoy por Enrique Dans, donde (repite más o menos lo mismo que señala en su último libro) y que, por otro lado, suscribo totalmente.

Amplify’d from www.enriquedans.com
El futuro del papel es ya meramente coyuntural. Si cabe, como mucho, generacional: el papel durará hasta que aquellos que crecieron en un mundo en el que el papel era la forma más barata y eficiente de diseminar información se pasen finalmente a mejores métodos o, simplemente, desaparezcan. En una generación, la idea de cultivar bosques, talarlos, transportar la madera, someterla a complejos procesos de transformación física y química, imprimir con tinta sobre el producto y distribuirlo a los lectores se verá ya como lo que es hoy: un total y absoluto anacronismo.
Podemos ponernos nostálgicos. Podemos hablar del olor del papel, de su mayor portabilidad, de comodidad en determinadas situaciones, de romanticismo o de que no sirve para matar moscas. Podemos justificar los inmensos desarrollos e inversiones acometidas para asegurar que el papel llegue a los quioscos y hogares de los suscriptores puntualmente todas las mañanas. Podemos comprometer dinero público para regalar periódicos a los jóvenes. Pero la verdad es la que es: los jóvenes no quieren un periódico de papel ni en pintura. No lo usan, no les resulta cómodo, ven absurdo que contenga las noticias de ayer, y cuando ven en él algo interesante, no pueden copiarlo, pegarlo, reenviarlo, votarlo, vincularlo ni hacer ninguna de las cosas que gustan hacer con la información. Algunos de los periódicos más históricos e importantes ya han anunciado que abandonarán el papel en el futuro. La circulación de periódicos cae en todos los mercados. También lo hacen los beneficios, siguiendo la pauta marcada por la caída de la inversión publicitaria. Los periódicos del futuro, ni serán periódicos (serán continuos), ni mucho menos estarán hechos de papel. ¿Desaparecerán los periodistas? Para nada, simplemente adaptarán sus metodologías de trabajo al nuevo soporte. ¿Desaparecerá la industria papelera? Tampoco. Se me ocurren algunos usos del papel que no acabo de ver sustituidos por su equivalente electrónico

Read more at www.enriquedans.com

Anuncios

From → Tendencias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: